lunes, 4 de abril de 2011

La lección de la Mariposa

Una vez, un hombre encontró el capullo de una mariposa y se lo llevo a su casa para poder ver a la mariposa cuando saliera del capullo. Un día que habia un pequeño orificio, se sento a observar por varias horas, vió que la mariposa luchaba por hacerlo más grande y poder salir.

El hombre vió que forcejeaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño agujero, hasta que llegó un momento en el que pareció haberse cansado, pues aparentemente no progresaba en su intento. Pareció que se había atascado, entonces el hombre, en su bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera cortó al lado del agujero para hacerlo más grande y así fue que por fin la mariposa pudo salir del capullo.






Sin embargo, al salir la mariposa tenía el  cuerpo muy hinchado y las alas pequeñas y dobladas. El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se desboblarian y crecerian lo sufiente para soportar el cuerpo, el cual se contraeria al reducirse lo hinchado que estaba. 

Ninguna de las dos situaciones sucedieron y la mariposa solamente podría arrastrarse en circulos con su cuerpecito hinchado y las alas dobladas.. Nunca pudo llegar a volar.


Lo que el hombre en su bondad y apuro no entendió, fue que la restricción de la apertura del capullo y la lucha requerida por la mariposa, para salir del diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba fluidos del cuerpo de la mariposa hacia sus alas, para que estuviesen grandes y fuertes y luego pudiese volar.

La libertar y el volar solamente podran llegar luego de la lucha. Al privar a la mariposa de la lucha tambien le fue privada su salud.


LA LIBERTAD Y EL CRECIMIENTO VIENEN DESPUES DE LA LUCHA

lunes, 28 de marzo de 2011

LA LEYENDA DEL SOL Y LA LUNA


LA LEYENDA DEL SOL Y LA LUNA



Cuando el SOL y la LUNA se encontraron por primera vez, se apasionaron perdidamente y a partir de ahí comenzaron a vivir un gran amor. Sucede que el mundo aún no existía y el día que Dios decidió crearlo, les dio entonces un toque final... el brillo!!! Quedó decidido también que el SOL iluminaría el día y que la LUNA iluminaría la noche, siendo así, estarían obligados a vivir separados.Les invadió una gran tristeza y cuando se dieron cuenta de que nunca más se encontrarían...La LUNA fue quedándose cada vez más angustiada. A pesar del brillo dado por Dios, fue tornándose solitaria. El SOL, a su vez, había ganado un título de nobleza: "ASTRO REY", pero eso tampoco le hizo feliz. Dios, viendo esto, les llamó y les explicó: "No debéis estar tristes, ambos ahora poseéis un brillo propio. "Tú, LUNA, iluminarás las noches frías y calientes, encantarás a los enamorados y serás frecuentemente protagonista de hermosas poesías. "En cuanto a ti, SOL, sustentarás ese título porque serás el más importante de los astros, iluminarás la Tierra durante el día, proporcionarás calor al ser humano y tu simple presencia hará a las personas más felices. 
"La LUNA se entristeció mucho más con su terrible destino y lloró amargamente... y el SOL, al verla sufrir tanto, decidió que él no podía dejarse abatir más, ya que tendría que darle fuerzas y ayudarle a aceptar lo que Dios había decidido. Aún así, su preocupación era tan grande que decidió hacer un pedido especial a Dios:"Señor, ayuda a la LUNA, por favor, es más frágil que yo, no soportará la soledad... "Y Dios... en su inmensa bondad... creó entonces las estrellas para hacer compañía a la LUNA.
La LUNA siempre que está muy triste recurre a las estrellas, que hacen de todo para consolarla, pero casi nunca lo consiguen. Hoy, ambos viven así... separados, el SOL finge que es feliz y la LUNA no consigue disimular su tristeza.
 El SOL arde de pasión por la LUNA y ella vive en las tinieblas de su añoranza.Dicen que la orden de Dios era que la LUNA debería de ser siempre llena y luminosa, pero no lo consiguió... porque es mujer, y una mujer tiene fases. Cuando es feliz, consigue ser Llena, pero cuando es infeliz es menguante y, cuando es menguante, ni siquiera es posible apreciar su brillo. LUNA y SOL siguen su destino. Él, solitario pero fuerte; ella, acompañada de estrellas, pero débil.
Los hombres intentan, constantemente, conquistarla, como si eso fuera posible. Algunos han ido incluso hasta ella, pero han vuelto siempre solos. Nadie jamás consiguió traerla hasta la Tierra, nadie, realmente, consiguió conquistarla, por más que lo intentaron. Sucede que Dios decidió que ningún Amor en este mundo fuese del todo imposible, ni siquiera el de la LUNA y el del SOL... Fue entonces que Él creó el Eclipse.Hoy, SOL y LUNA viven esperando ese instante, esos raros momentos que les fueron concedidos y que tanto cuesta que sucedan.Cuando mires al Cielo, a partir de ahora, y veas que el SOL cubre la LUNA, es porque se reclina sobre ella y comienzan a amarse.
 Es, a ese acto de Amor, al que se le dio el nombre de Eclipse. Es importante recordar que el brillo de su éxtasis es tan grande que se aconseja no mirar al Cielo en ese momento... tus ojos podrían cegarse al ver tanto Amor.

martes, 22 de marzo de 2011

LA LEYENDA: LA MARIPOSA Y LA ESTRELLA

 LA MARIPOSA LA ESTRELLA
                                                               Y           


Cuenta la leyenda que una joven mariposa, de cuerpo frágil y sensible volaba cierta tarde jugando con el viento, cuando vio una estrella muy brillante, y se enamoró. Excitadísima, regresó inmediata mente a su casa, loca por contar a su madre que había descubierto lo que era el amor... ¡Qué tontería! Fue la fría respuesta que escuchó. Las estrellas no fueron hechas para que las mariposas pudieran volar a su alrededor. Búscate un poste, o una pantalla, y enamórate de algo así, para eso fuimos creadas. Decepcionada, la mariposa decidió simplemente ignorar el comentario de su madre, y se permitió volver a alegrarse con su descubrimiento. ¡Qué maravilla poder soñar pensaba! La noche siguiente la estrella continuaba en el mismo lugar, y ella decidió que subiría hasta el cielo y volaría en torno de aquella luz radiante para demostrarle su amor. Fue muy difícil sobrepasar la altura a la cual estaba acostumbrada, pero consiguió subir algunos metros por encima de su nivel de vuelo normal. Pensó que si cada día progresaba un poquito, terminaría llegando hasta la estrella. Así que se armó de paciencia y comenzó a intentar vencer la distancia que la separaba de su amor. Esperaba con ansiedad la llegada de la noche, y cuando veía los primeros rayos de la estrella, agitaba ansiosa mente sus alas en dirección al firmamento. Su madre estaba cada vez más furiosa. Estoy muy decepcionada con mi hija, decía. Todas sus hermanas, primas y sobrinas ya tienen lindas quemaduras en sus alas, provocadas por las lámparas. Sólo el calor de una lámpara es capaz de entusiasmar el corazón de una mariposa: deberías dejar de lado estos sueños inútiles y conseguir un amor posible de alcanzar. La joven mariposa, irritada porque nadie respetaba lo que sentía, decidió irse de la casa. Pero en el fondo, como, por otra parte, siempre sucede, quedó marcada por las palabras de su madre, y consideró que ella tenía razón. Así, durante algún tiempo, intentó olvidar a la estrella y enamorarse de la luz de las pantallas de casas suntuosas, de las luces que mostraban los colores de cuadros magníficos, del fuego de las velas que quemaban en las más bellas catedrales del mundo. Pero su corazón no conseguía olvidar a la estrella, y después de ver que la vida sin su verdadero amor no tenía sentido, resolvió reemprender su itinerario en dirección al cielo. Noche tras noche intentaba volar lo más alto posible, pero cuando la mañana llegaba, estaba con el cuerpo helado y el alma sumergida en la tristeza. Entretanto, a medida que se iba haciendo mayor, pasó a prestar atención a todo cuanto veía a su alrededor. Desde allá arriba podía vislumbrar las ciudades llenas de luces, donde posiblemente sus primas, hermanas y sobrinas ya habrían encontrado un amor. Veía las montañas heladas, los océanos con olas gigantescas, las nubes que cambiaban de forma a cada minuto. La mariposa comenzó a amar cada vez más a su estrella, porque era ella la que la impulsaba a conocer un mundo tan rico y hermoso. Pasó mucho tiempo y un buen día ella decidió volver a su casa. Fue entonces que supo por los vecinos que su madre, sus hermanas, primas y sobrinas, y todas las mariposas que había conocido, habían muerto quemadas en las lámparas y en las llamas de las velas, destruidas por un amor que juzgaban fácil. La mariposa, aun cuando jamás haya conseguido llegar hasta su estrella, vivió muchos años aún, descubriendo cada noche cosas diferentes e interesantes. Y comprendiendo que, a veces, los amores imposibles traen muchas más alegrías y beneficios que aquellos que están al alcance de nuestras manos.

 

Hay veces que es preferible vivir con la ilusión y el sueño idealizando el amor, porque la realidad es tan cruel y efímera que llega un momento que por más que se parchen y hagas zurcidos invisibles  a los sueños.... terminaremos desechándolos, o en la caja de los recuerdos, la que ya no se abre y olvidamos por nuestro propio bien.

jueves, 10 de marzo de 2011

Las velas de Umiko, la hija del Mar


Leyendas  que hay de cierto y que de fantasía... El martes 8 de Marzo, me despertó una inquietud, aprender a elaborar velas, y curiosamente hoy encuentro está linda leyenda, muestra la ilusión, el amor incondicional y como la ambición intenta poder más que el amor. Pero  afortunadamente no es así, el amor vence, rescata y devuelve la libertad y la paz.

LAS VELAS DE UMIKO, HIJA DEL MAR  



Hace mucho, mucho tiempo, vivía en el fondo del mar del Japón una sirena llamada Amara, la esposa del genio del mar. Amara solía subir a la superficie de las aguas y allí tenderse en alguna roca desde la que pudiera contemplar la ciudad, a lo lejos. Le gustaba especialmente hacer esto de noche, cuando las luces de la ciudad casi eclipsaban a las estrellas del cielo. Envidiaba a los habitantes de la ciudad que tenían siempre esa luz que no se encontraba en el fondo del mar, y que además podían sentir en sus rostros el viento, el sol, la nieve... cosas que a ella le estaban vetadas. Así, decidió que si ella tenía una hija, no le privaría de esas sensaciones que ella se había perdido.

            Poco tiempo después, este pensamiento se hizo realidad, y la sirena Amara fue madre de una pequeña y hermosa criatura. Y con gran dolor de su corazón, pero sintiéndose a la vez
satisfecha por brindarle esa oportunidad a su hija, la trasladó a una montaña que había cerca de la ciudad, en la que se alzaba un templo. Y allí la dejó, en las escalinatas del templo, besándola con uno de esos besos que sólo dan las sirenas y los seres mágicos, que crean un aura de protección.
Abajo, en el pueblo, vivía un matrimonio que dedicaba su vida a la elaboración de velas que luego los peregrinos llevarían al templo. Como fuera que su pequeño negocio iba muy bien, decidieron ir ellos mismos al templo ese día a agradecerle a su dios los bienes que les había dado. Así, cogieron dos velas y se dirigieron hacia el templo, donde hicieron su ofrenda.
A la vuelta, cuál no sería su sorpresa cuando bajando por las escaleras, creyeron oír un llanto débil. Buscando el origen del sonido, no tardaron en encontrar a la pequeña recién nacida, y movidos por la compasión y la responsabilidad, la recogieron. Cuando le quitaron las mantillas que la envolvían, descubrieron asombrados que no era como las otras niñas: la mitad inferior de su cuerpo era como la cola de un pez, recubierto de escamas brillantes; era una sirena. Así pues, la llamaron Umiko, que quiere decir "la hija del mar".
Pasó el tiempo, la niña creció y llegó a hacerse una mujer de extraordinaria belleza. Su piel era suave como el melocotón, tersa, y sus ojos despedían un fulgor único que recordaba al de las esmeraldas. Su cabello largo parecía ser amigo del viento, pues ambos jugueteaban constantemente, y en fin, Umiko despertaba pasiones entre todo el que la observaba. Ella, humilde, se sentía incómoda por el efecto que causaba en los otros, con lo que les pidió a sus padres adoptivos ser quien fabricara las velas que ellos venderían, porque así no tendría más contacto con los demás que el estrictamente necesario. Y así pasó ella a encargarse de esta tarea, añadiendo además a las velas que hacía hermosos dibujos de pájaros y flores y sobre todo, paisajes marinos que de algún modo le venían a la mente. El número de compradores aumentaba sin cesar y además se extendió el rumor de que esas velas eran eficaces talismanes si uno quería emprender un viaje en barco.

Un día apareció en la tienda un mercader que pidió ver a la creadora de las velas que compraba. Al ver a Umiko, pensó que sería un gran negocio exponerla al público y quiso comprársela al matrimonio. Al principio ellos se indignaron, pero tal fue la insistencia del mercader que al final se la vendieron por una fuerte suma de dinero. Cuando Umiko se enteró les suplicó que cambiasen de idea, pero de nada sirvieron sus lamentos; el trato estaba cerrado.
 


Por la noche le pareció oír una voz que la llamaba, como si el mar repitiera su nombre, pero nada vio. Pasó la noche pintando su última vela. A la mañana siguiente había un carro preparado con barrotes para llevársela hasta el puerto, donde tomarían un barco que les llevaría al continente. Partieron, y en la casa quedó el matrimonio intranquilo, presintiendo que habían actuado mal y que ahora un peligro se cernía sobre ellos.

Llamaron a la puerta, abrieron y apareció una mujer vestida de blanco que quería comprar una vela. Dándole a elegir, ella escogió precisamente esa última vela que Umiko había pintado la noche anterior. Echándoles una última mirada, no sabría decir si rabiosa o despreciativa, pagó y se fue al templo, en cuya escalinata dejó la vela encendida.

La vela brilló con una luz inusualmente fuerte, inusualmente viva. Enseguida, una horrible tempestad empezó a azotar la costa. El barco en el que viajaban Umiko y el mercader intentó en vano volver al puerto, pero una enorme ola lo precipitó al fondo del mar.
Mientras el barco se hundía, la última imagen que vio el mercader, que creyó estar delirando por la cercanía de la muerte, fue la de una mujer de blanco, con cola de pez, que se llevaba a Umiko de la mano. Era Amara rescatando a su hija. Tras la tempestad, el pueblo quedó borrado del mapa, resistiendo sólo el templo y su escalinata. Y no hace mucho aún se vendían en algunos pueblos japoneses unas velas pintadas que recordaban mucho a las que pintara Umiko, la hija del mar, y que los marineros seguían encendiendo antes de emprender cada travesía...


Como toda leyenda tiene su toque de mágia e invita a Soñar, e invita a la reflexión, a los porqué y para qué.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Gracias!

Primero que nada gracias por tomarte el tiempo de leer estas líneas; un año más termina y con él se van sueños e ilusiones, metas y proyectos, unos concretados, otros no, pero de nuevo la lista de propósitos, que de todo corazón espero se realicen.
Gracias a mi familia por siempre estar al pendiente de Lo Didi, por amarla y cuidarla, Gracias Mami porque sigo siendo tu nena, te amo.
En especial quiero dar  las GRACIAS a todas las personas que año con año han seguido conmigo, apoyándome, regañándome cuando ha sido necesario, endulzándome con sus detalles, y aceptándome tal como soy.
Gracias a las personas que he reencontrado, que a pesar del tiempo y la distancia, solo se ha logrado solidificar la amistad que, se dio en el ayer y sigue y espero siga creciendo cada día más, porque dicen que los verdaderos amigos, son como las estrellas, sabemos que están ahí aunque no siempre podemos verlas.
Gracias a las personas que inexplicablemente se van, regresan, se vuelven a marchar y no sé si volverán...
Gracias a las personas en quien confíe y puedo seguir haciéndolo.
Gracias a las personas en quien confíe.... y me fallaron; lo que más duele no es que te fallen, si no que no podrías volver a confiar. De corazón les deseo lo mejor.
Gracias a las personas que ya no están conmigo, porque su camino tomo otra dirección; porque el tiempo juntos, llego a su término; a su fin. Porque la vida tiene un espacio y un lugar y este ya no lo es, pero tengo la esperanza de un día volvernos a reunir.
Gracias a cada día que me da la opción de elegir como lo quiero vivir.
Gracias a mi ángel de la guarda, y a todos los angelitos que me acompañan en todo momento, por apoyarme cuando más los necesito, y hacerme favorcitos ;).
Pero sobre todo GRACIAS A DIOS POR UN AÑO MÁS JUNTO A TI.
Con amor, bendiciones, mis mejores deseos y lo mejor para  2011.
Siempre contigo, Didi.
                                                                                    

                                                                                                                                            

jueves, 16 de diciembre de 2010

De mi corazón la corte...

Hay detalles que se quedan en nuestro corazón para siempre, que ni el pasar de el tiempo se pueden olvidar, incluso con los años cobran un valor inimaginable, esté hermoso poema lo recibí a los 10 años, de un chico creo que llegaba a los 30 o quizá pasaba de ellos, jamás se atrevió a decirme su sentir, tal vez por la diferencias de edades, lo que si recuerdo es que vivía enamorado de mi cabello siempre trenzado, y su única forma de decir lo que sentía, fue escudado en una pequeña mentira, que decía así... "te lo manda mi hermana Paty"... ellos estaban por cambiar de casa y de residencia, y hoy quiero compartir tan hermoso pensamiento, y que sirva de reflexión para que no dejemos escapar el verdadero amor, si es que lo tenemos cerca, hay que darnos la oportunidad, se dice que el "NO" todos lo tenemos, por que no luchar por un "SI", y si no se da, ser fuertes y no perder la fe,  que el verdadero amor, la persona idnicada esta por llegar.



No se que sería de tu vida, aun que un tanto vago, conservo el recuerdo de tu rostro y fisonomía, y solo recuerdo tu nombre; Carlos donde quiera que estés, espero tu vida sea plena en compañía de tu hermosa familia, a la que recuerdo con mucho cariño.

                                                                                                             Hechizo by Di.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

The best moments of THE NOTEBOOK

There are key moments in our success, that seems over the years were a dream, not reality ... Time as a fugitive thief takes our time and transforms them into memories, many of them remember with so much hope, that as a gift of infinity, let you live again and resume, in a way unimaginable, regardless of past or tomorrow because the TODAY and NOW is the only thing that matters.Do not let life pass by, as in a movie, because in reality there is no recoil, forward or pause, life takes its course, we move forward with it, leaving only memories and perhaps reporoches for what we did or by what we do, it is true that choosing a path means and represents to leave others, and to choose the correct or that we believe it is necessary to let k mind and heart to do so, and enjoy it all the way with each of its consequences. Fortunately, the need ....
Bewitch by Di
Hay momentos tan claves en nuestro exitir, que al pasar de los años pareciera que fueron un sueño, y no una realidad... El tiempo como un ladron fugaz se lleva nuestros momentos y los transforma en recuerdos, muchos de ellos los recordamos con tanta ilusión, que como regalo del infinito, te permiten volver a vivir  y retomar; de una manera inimaginable, sin importar el  pasado, ni el mañana porque el HOY y el AHORA, es lo unico que importa.
No dejemos que la vida pase, como en una pelicula, porque en la realidad no hay un retoceso, un avance o una pausa, la vida sigue su transcurso, nosotros avanzamos con ella, y solo quedaran recuerdos y quiza reporoches por lo que hicimos o por lo que dejamos de hacer, es cierto que elegir un camino significa y representa abandonar otros, y para elegir el correcto o el que creemos lo es, es necesario dejar k mente y corazón lo hagan, y disfrutarlo hasta el final con cada una de sus consecuencias. Suerte, se que la necesitaremos....

 Hechizo by Di